Envíos ilimitados
Manda todo lo que sientas, cuando lo sientas. Sin esperas, sin contar sorpresas.
Seamos honestos un momento. En algún punto entre 2018 y hoy, buena parte de los servicios que usamos a diario se convirtieron en suscripciones. Música, series, almacenamiento en la nube, gimnasio con app, meditación, aprender idiomas, la lectura, el periódico, el correo con más gigas, el antivirus que ya no hace falta, el editor de fotos que antes pagabas una vez. Cada uno son pocos euros. Y sin embargo, si abres el extracto bancario a fin de mes y cuentas los cargos recurrentes, la suma asusta un poco. Decirle a alguien pensad en añadir otra suscripción más es casi una provocación. La fatiga de suscripciones es real, y está justificada. Mucha gente ha pasado el último año cancelando cosas, preguntándose si realmente usa lo que paga, haciendo limpieza. Y hace bien. En ese contexto, la única pregunta honesta que puede hacerse LockLove Premium es esta: ¿vale esto la pena, de verdad, frente a todo lo demás que ya estáis pagando? No intentamos convenceros de que Premium es imprescindible —no lo es, el plan gratuito cubre lo esencial. Pero sí queremos que la decisión la toméis con calma y con los ojos abiertos, sabiendo exactamente qué cambia, qué no, y cuánto cuesta el gesto diario.
Manda todo lo que sientas, cuando lo sientas. Sin esperas, sin contar sorpresas.
Envía pequeños vídeos que viven en su pantalla de bloqueo. La primera cosa que ven al coger el móvil, eres tú en movimiento.
Con una sola suscripción, los dos tenéis Premium. Sin dobles pagos, sin decisiones raras. Si tú lo tienes, tu pareja también.
Decora cada fondo con adhesivos animados, emojis con personalidad y todo lo que hace que un mensaje sea vuestro.
Prepara fondos que aparecerán solos en el momento exacto. Buenos días, aniversarios, mensajes justo antes de un examen. Tú eliges cuándo.
Miles de imágenes y clips listos para usar como base de tus fondos. Siempre hay algo nuevo que enviar.
Cada fondo que recibes se guarda solo en tu galería. No pierdes un solo recuerdo.
Tu fondo personal vuelve automáticamente después de ver el que te ha enviado tu pareja. Nunca pierdes lo tuyo.
Elige entre iconos exclusivos de LockLove para que la app tenga el aspecto que más os representa.
La pantalla se enciende sola cuando llega una sorpresa. Imposible perderse el momento.
Ciudad Real · un año usando el plan gratuito · pasaron a Premium por el vídeo
Empezaron con el plan gratuito y les funcionó bien durante meses. El paso a Premium fue concreto: Rocío quería mandarle a Rafael el vídeo de su sobrino dando los primeros pasos, de diez segundos, para que lo tuviera en el móvil durante el día de trabajo. No como mensaje de WhatsApp perdido entre grupos, sino como fondo de pantalla cada vez que desbloqueara. Al ver que para vídeos hacía falta Premium, lo hablaron en la cena. Tardaron cinco minutos en decidir que sí. Un año después dicen que si tuvieran que quitar tres suscripciones de golpe, LockLove Premium no estaría en esa lista.
Alcalá de Henares · relación a distancia dentro de España · pasaron a Premium por la programación
Ellos querían la programación a hora exacta. Samuel viaja por trabajo y pasa muchas semanas fuera; Ester tiene un horario fijo de oficina. Con el plan gratuito podían enviar, pero no dejarlo preparado para que apareciera a las 9:06 justo antes de que Ester entrara a su reunión importante. Samuel lo pagó el primer mes solo como prueba. A los quince días ya habían decidido que no iban a volver atrás. El cálculo que hizo Samuel fue sencillo: le estaba ahorrando la ansiedad de acordarse cada día al minuto exacto. Por menos de lo que cuesta un café entre semana, tenía la tranquilidad de haber dejado preparado el detalle la noche anterior.
Coimbra ↔ Oporto · pareja lusófona en España · Premium compartido entre los dos
El argumento de venta que convenció a Beatriz no fue el vídeo ni la programación —aunque los usan—, fue el hecho de que Premium cubre a los dos con una sola suscripción. A ella le cuesta gastar en apps que solo aprovecha una persona, y le pareció justo que al pagar uno los dos tuvieran todo desbloqueado. Miguel lo describe así: era la primera app en años donde el precio venía pensado para parejas, no para usuarios individuales que después cada uno paga por su lado. Esa sensación de no, los dos pagáis una sola vez fue lo que inclinó la balanza.
En la era de las suscripciones es legítimo —incluso sano— preguntarse por cada cargo mensual que sale de la cuenta. Lo que antes era una compra única se ha convertido en alquiler permanente de casi todo, y la suma anual empieza a parecerse a un recibo de hipoteca. Frente a eso, cualquier suscripción nueva debería tener que justificarse bien. No puede ser ya no lo sé, los siete euros no los voy a notar: sí los notas, en conjunto.
La pregunta no es si puedes pagar otra suscripción más. Es cuál de las que ya pagas sigue teniendo sentido al lado del gesto diario que recibes.
La única manera honesta de mirar LockLove Premium es ponerlo en una balanza con el resto de la vida afectiva diaria. ¿Cuánto cuesta mantener una relación? Hay cenas, escapadas, regalos, flores, detalles de cumpleaños. Algunas de esas cosas son caras y ocurren pocas veces. Otras son baratas pero se reparten a lo largo del año. El gesto diario —el buenos días, el te acabo de pensar, el mira qué he visto en la calle— normalmente es gratis, porque va por WhatsApp. Y es precisamente ese gesto el que más se desgasta, porque compite con todas las demás notificaciones del móvil por un trozo de atención.
Lo que LockLove Premium permite es convertir ese gesto diario en algo que no compite por la atención: no es otra notificación, no pide respuesta, aparece silenciosamente en la pantalla de bloqueo y se queda ahí hasta el siguiente. Ese cambio pequeño —dejar presencia en lugar de mandar mensajes— resulta, en muchas parejas, bastante más valioso de lo que parece a primera vista. No más mensajes, sino mejores. Y si el Premium cubre a los dos con un solo pago, el cálculo por persona baja a una cifra ridícula comparada con cualquier otra forma de mantener vivo el día a día. Sé lo primero que vea al desbloquear el móvil, sin aviso, solo magia. Desde Barcelona, con cariño — y con la honestidad de reconocer que ninguna app es imprescindible, pero algunas sí merecen el hueco que ocupan.
Descarga la app y empieza a compartir amor en cada pantalla de bloqueo.