Mariela J. y Federico H.
Ella en Quito · él en Madrid · reagrupación pendiente hace dos años
Federico emigró de Ecuador a España para trabajar en hostelería. Lleva dos años esperando que salgan los papeles para que Mariela y la niña puedan venir. Entre Quito y Madrid hay siete horas. Cuando él termina el turno del restaurante a las 0:23 de madrugada, en Ecuador son las 17:23 y Mariela acaba de recoger a la niña del colegio. Federico le deja de fondo una foto de la ventana del bar vacío con la palabra pronto escrita encima. Mariela la ve cuando está poniéndole la merienda a la cría. No hablan — él tiene que dormir, ella tiene que bañar a la niña. Pero siguen siendo una familia.